Productos eco, bio y orgánicos

ECO, BIO Y ORGÁNICO

Conoce lo que comes

Desde hace ya algunos años es muy habitual encontrarnos en el supermercado productos que lucen la etiqueta de eco, bio u orgánico. Pero ¿Qué significan estos términos? ¿Hay alguna diferencia entre ellos?  Actualmente, según el anexo IV del Reglamento (UE) 2018/848 estos conceptos son sinónimos y pueden emplearse de manera indistinta en el etiquetado de productos que cumplan una cierta normativa. Pero esto no siempre fue así, en 1991 la Unión Europea reguló el uso del término ‘eco’ o ‘ecológico’, estableciendo que solo podrían utilizarlo aquellos productos que cumplieran la normativa de la agricultura ecológica. Sin embargo, esto dejó a los términos ‘bio’, ‘biológico’ y ‘orgánico’ al margen de la ley. Esto significó que cualquier producto podría incluirlo en su etiquetado, aunque no cumpliera ningún requisito legal concreto, lo que causó gran confusión en el consumidor. Finalmente, no fue hasta 2004, cuando se publicó un nuevo reglamento por el que los términos ecológico, biológico, orgánico y sus abreviaturas solo se podrían utilizar para los productos procedentes de la agricultura ecológica.

Etiqueta europea y española para catalogar los alimentos ecológicos

Así pues, la normativa europea establece que la producción ecológica deberá, respetar los sistemas y los ciclos naturales y mantener y mejorar el estado del suelo, el agua y el aire, la salud de las plantas y los animales, y el equilibrio entre ellos; conservar los elementos del paisaje natural y utilizar la energía y los recursos naturales con responsabilidad. Además, se excluye el uso de organismos modificados genéticamente (OMG), y se garantiza un nivel elevado de bienestar de los animales. Estas normas deben cumplirse en todas las etapas de los procesos de producción, transformación y distribución de los alimentos y los piensos.

Una vez aclarado lo que significa este tipo de etiquetado se podemos abordar la siguiente cuestión. ¿Son este tipo de productos más saludables? Aunque el consumidor siga creyendo lo contrario, los productos ecológicos, biológicos y orgánicos no son sinónimo de más saludable. Tal y como se ha explicado previamente, este tipo de etiquetado designa a aquellos productos que procedan de una fuente natural, libre de sustancias químicas y sin manipulación a nivel genético. Esto se traduce en productos más sostenibles para nuestro ecosistema, pero no garantiza que sean más saludables porque, a día de hoy, no han demostrado ser más ricos en nutrientes ni más seguros, puesto que los pesticidas de origen químico también son seguros en las dosis que marca la ley. Se puede poner como ejemplo el caso de la bollería, un bollo puede contener harina refinada, grasa refinada y azúcar y tener la etiqueta de ecológico, puesto que sus ingredientes y su producción cumple con la normativa, pero no por ello se diría que es sano.

Otro error propio del consumidor es pensar que todos los productos ecológicos se han producido sin pesticidas. Aquí es importante aclarar que los productos ecológicos sí pueden utilizar pesticidas de origen natural con nombres que quizá también asustarían al consumidor, como los piretroides o el azufre, pero que son completamente seguros.

Así pues, quien busque alimentos saludables, no debería centrarse en comer alimentos que presuman de ‘natural’ o ‘ecológico’ en su etiqueta, sino en alimentos frescos que, precisamente, no lleven etiqueta. Y para quien esté comprometido con el medio ambiente, la opción más sostenible es consumir alimentos de proximidad y de temporada, como los que puedes obtener gracias a HarBest Market. En HarBest sabemos que es importante consumir productos de nuestros agricultores y que no hay que irse muy lejos ni pasar por decenas de intermediarios para conseguir un producto fresco y recién recolectado de la huerta. No solo es la opción más sostenible para el planeta, sino también para los agricultores españoles y para tu restaurante.

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